domingo, 4 de diciembre de 2011

Mientras puedas ver...

Vuélvete sangre, vuélvete fuego... Vuélvete nada...
porque nada soy, y solo así nos juntaremos.

Te he querido de tantas formas,
todas humanamente inútiles,
y escribiendo con sangre, tinta del alma.
Te pido perdón querida mía,
para que por un segundo mires hacia mí
te arrancaré los ojos, en un acto de amor inmenso...

Y aunque tu terrible belleza se vea afectada,
tendrás mi corazón en tus manos.
No temas querida, no es tiempo de temer...

Disfruta de la lluvia, al menos ahora
que aún la puedes ver...

1 comentario:

  1. Eres bueno en la poesía... me encanto el titulo d esta... sigue scribiendo... a sip.. ojala algun dia tenga el gusto de leer un libro tuyo :)

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